Mamitis y papitis. Favorecer la autonomía

Tiene-mamitis-o-papitisVa siempre enganchado a mí, no me suelta. ¿Qué podemos hacer?, ¿es normal?, ¿qué podemos hacer para fomentar su autonomía?

El miedo en los niños/as pequeños les protege. El miedo a no separarse de sus padres favorece el que los niños/as no se pierdan, sirve para reducir accidentes y/o evitar que le hagan daño ya que sus padres están cerca de ellos.

Ahora bien, cuando este miedo es exagerado debemos ayudarles a fomentar su autonomía, para ello ambos padres deberán seguir la misma línea educativa, observar y a partir de ese momento actuar conforme a las pautas pactadas.

  1. Observaremos a nuestro hijo/a, que situaciones le provocan más miedo y cuáles menos
  2. Esperar al momento evolutivo del niño/a y esperar a el momento adecuado para ayudar a favorecer una conducta (los padres también deben de tener el tiempo para poder ayudarles y acompañarles en el proceso)
  3. Prepararemos la situación. Facilitaremos las situaciones, reduciremos riesgos y distractores
  4. Ir siempre de las situaciones que al niño/a le parecen más fáciles a las más difíciles. Las graduaremos e iremos avanzando. Las primeras situaciones intentaremos que sean agradables para el niño/a
  5. Antes de exponerle le explicaremos cómo será, qué se hace y que puede pasar. Anticipar la situación le ayudará a estar más tranquilo.
  6. Actuaremos como modelos, es decir, le mostraremos cómo se hace.
  7. Practicaremos con él/ella, primero a modo de juego y así lo verá de forma lúdica
  8. Ayudar a solventar los “errores”. Un aspecto importante y que se debe de transmitir a los hijos/as es que los errores y equivocaciones forman parte de la vida y debemos de aprender de ellos, es decir, para aprender hay que equivocarse. No se le reñirá si no conseguimos lo esperado, le animamos a que lo vuelva a probar.
  9. Felicitar por los avances, por conseguir superar situaciones que le provocaban miedo, por hacerse autónomo.

Otro aspecto que debemos de cuidar a la hora de facilitar la autonomía es evitar la sobreprotección. Saber diferenciar mucho la protección de la sobreprotección, ya que con ella no le hacemos ningún bien, todo lo contrario, educaremos a niños inseguros, temerosos y dependientes.

Otros puntos importantes;

  • Cuando nos despidamos de los niños/as hacerlo de forma en que les transmitamos seguridad y felicidad, y no lo alargaremos en exceso
  • Los miedos que tengamos como adultos se deben evitar demostrar delante de los niños/as. Si los hijos/as ven que el padre tiene miedo a una situación, la interpretará como peligrosa y tampoco querrá enfrentarse a ella.
  • Para facilitar, nos rodearemos de amigos y familiares, así el niño/a confiará más en las personas, le ayudará a crear vínculos y abrirse más
  • Por último, apuntar al niño/a a actividades extraescolares, esplais o casales donde pueda desarrollar sus habilidades sociales.

Laura Aut Psicologa-soy-mama-naturaLAURA AUT
Licenciada en psicología por la URV
Máster en Psicología Infantil y Juvenil en AEPCCC
www.psicologialaut.com

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